Agrimony – Agrimonia

Agrimonia Eupatoria

  • Palabras clave: Ansiedad y tormento enmascarado por alegría y cortesía.

  • Transformación: Aceptación

  • Chakras afines: Plexo solar y corazón


“Para las personas alegres y joviales, y de buen humor que aman la paz a quienes les disgustan las discusiones y peleas hasta el punto de renunciar a muchas cosas con tal de evitarlas”. Edward Bach

Las personas agrimony viven ocultando su dolor detrás de una máscara de alegría o felicidad. Viven en eterna tortura mental recreando experiencias dolorosas o diálogos eternos de todo lo que se hizo o se dejó de hacer en su momento. Es como tener en la mente un disco rayado que repite lo mismo una y otra vez sin darle salida ni a la emoción ni a la comunicación, es decir, la persona agrimony prefiere recrearse diálogos internos de una misma situación evitando así la confrontación, de esta manera, los pensamientos y sentimientos quedan contenidos dando lugar a la represión.


Las personas agrimony representan la máscara, viven el síndrome del payaso, aparentando ser felices, mientras la procesión va por dentro. La risa y la diversión pueden ser algunas de las formas que usan para disfrazar su dolor. Las adicciones, también pueden ser buenos aliados para anestesiar el dolor y evitar ver la realidad tal y como es. Ellas desearían vivir en un mundo de paz y tranquilidad evitando discusiones, peleas o confrontaciones que rompan con su espacio seguro y por esta razón, pueden quedar atrapadas en situaciones que no desean con tal de no discutir.


El sufrimiento enmascarado puede crear enfermedades de tipo nervioso como la dermatitis, dolores de cabeza, hipertensión o trastornos digestivos. De igual forma, pueden aparecer dolor de articulaciones, huesos o columna vertebral.


La esencia floral de agrimony transforma la máscara en aceptación. La persona se vuelve capaz de ver su realidad tal y como es, sin temores, para hacerle frente a sus problemas y generar las soluciones que le permitan liberar el dolor. Despierta en la persona una alegría real que nace desde lo más profundo de su ser pudiendo compartir con los otros un mundo verdadero, aceptando que en la vida convivimos de igual forma con la luz y la sombra y es valioso así, de esta manera, es posible encontrar la paz en su interior, en lugar de buscarla en los espejismos y distracciones del mundo.