Alquimia Sexual

El estado supremo del amor humano es la unidad de un alma en dos cuerpos”. Sri Aurobindo

El amor es una energía intangible y representa la perfecta integración de la mente y el corazón, unidos a nuestro cuerpo físico. El amor solo puede materializarse a través de nuestro cuerpo físico, a través de nuestra sexualidad.



A través de la fusión de los cuerpos, se hace posible la circulación de toda corriente eléctrica universal que rige la manifestación y la creación.


Al igual que en la física, para que un foco tenga luz eléctrica este debe estar conectado a un polo positivo y a un polo negativo. Al unir dos cuerpos, se unen dos polaridades, una masculina y otra femenina. Al fusionar conscientemente estas polaridades opuestas se dará la apertura al verdadero amor, produciéndose la luz.


La fusión de los polos opuestos de estos cuerpos físicos crea de forma natural una zona energética muy potente. A través de esta experiencia se funden el físico, el corazón y la mente creando un poderoso torrente energético que viaja desde el sexo al cerebro potenciando el sistema nervioso y el poder espiritual en lo alto de la cabeza.


La energía sexual potencia nuestra energía vital recorriendo todos nuestros centros de energía, limpiando, equilibrando y expandiendo, llegando hasta el chakra corona, y de esa forma, creando nuevas conexiones con lo Divino.

El tener una conexión sana, natural y consciente con nuestra sexualidad, equivale a integrar totalmente materia y espíritu.


La sexualidad, como todo lo que representa nuestra experiencia de vida en el planeta tierra, pasa por estados de consciencia y evolución, de esta forma, en su parte más básica, la sexualidad es un mecanismo de procreación, impulsada por la supervivencia de la especie humana. Posteriormente podemos pasar a un nivel mayor, a través de los sentidos, las sensaciones, el placer, dejando de ser un mecanismo automático, para pasar ahora, a uno sensitivo. Finalmente podemos hacer de este acto, un acto consciente, un acto sagrado, en donde podamos experimentar la fusión integral (físico y espiritual) de dos polaridades que a través de su sexualidad, multiplican y expanden su energía y potencial, siendo conscientes del torrente energético que esto genera, tomando responsabilidad de ello para no corromperlo a través de relaciones pasajeras o intrascendentes, pues no podemos hablar de evolución, sin involucrar el amor.


El sexo en las relaciones carentes de amor (solo búsqueda de placer ó compañía) no activan el potencial de energía al tratarse de una idea corrompida del amor, falta de respeto al cuerpo físico (nuestro templo) y falta de consciencia en las consecuencia (creación de lazos kármicos innecesarios), no activa el potencial pues la base una frecuencia de muy baja densidad. De cierta forma, a través de la sexualidad se hace posible materializar el amor cuando radica en su forma más pura en el corazón humano, solo ahí, se hace posible que surja la luz.