Las energías externas y su impacto en nuestra energía

En la medida en que cada ser pueda manifestar con mayor libertad y amplitud la frecuencia índigo o cristal, ésta impactará en su entorno transformando el lugar, haciendo que más personas aceleren sus procesos, cambiando su frecuencia también. Los Maestros Índigos o Cristal no solo ayudan al planeta a través de sus roles como terapeutas alternativos, sanadores o artistas, también lo hacen influyendo el entorno a través de su propia irradiación energética pues, como nos dice el principio de resonancia, la vibración más baja se alinea a la vibración más baja o sutil.


Las frecuencias de la energía de la tierra están ascendiendo a 11.6 ciclos por segundo o más desde los 8.6 ciclos de 1995, una frecuencia ya más alta que la normal, de 7.8 ciclos por segundo.


Así como los patrones energéticos humanos afecta a la Tierra, los cambios en los patrones energéticos de ella nos afectan a nosotros. A medida que las energías terrestres evolucionan a frecuencias más altas, nuestras energías humanas responden a esas nuevas frecuencias.


Gradualmente somos estimulados por estos ciclos más rápidos y sentimos urgencia sobre nuestro crecimiento espiritual.


El incremento de las energías de la Tierra nos brinda el marco necesario y el apoyo para que al fin podamos utilizar el 90% inactivo de nuestro cerebro, al cual los científicos no le han encontrado hasta la fecha su propósito.


Al comienzo, la presencia de frecuencias elevadas disparará un proceso de limpieza y desintoxicación de cualquier frecuencia baja, cualquier cosa que nos haya estado limitando en el pasado, surgirá para ser revisada y liberada.


La fuerza de las estructuras sociales que imperó por muchos siglos en el planeta ha comenzado a decaer. A medida que el nuevo paradigma que honra al individuo se va estableciendo, mucho seres se van liberando de las forma de pensamiento que los han condicionado por muchos siglos.


Las personas índigo o cristal son las que traen las nuevas estructuras que tiene por objeto ayudar a liberar a aquellos que se sienten presos de los viejos sistemas sociales.

Es importante comprender que mientras estas personas crean su propia definición de lo que significa vivir, están trayendo una sanación, tanto a aquellos que son mayores que ellos como a aquellos que no han nacido todavía.


De una u otra forma, todo ser humano posee energía índigo o cristal, algunos en mayor proporción que otros pues esta energía irradia del planeta mismo. ¿De que depende que poseamos mayor o menor frecuencia índigo o cristal?


Depende de la expansión de conciencia personal de cada ser humano interesado en que las cosas cambien, evolucionen.


Todos tenemos la posibilidad de ser potencialmente índigos o cristal, las frecuencias energéticas están ahí, todo depende del nivel de apertura al cambio que cada uno de nosotros esté dispuesto a asimilar. Ambas frecuencias están a nuestra disposición para que la integremos a nuestras vidas.


Cuanta mayor sea tu apertura de conciencia, cuanto mayor sea tu capacidad para desarrollar la certeza de TU VERDAD, cuanto más confíes en las cualidades de tu hemisferio derecho, mejor integrarás dichas frecuencias, contribuyendo con esto, al cambio frecuencial de este plano.

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